insectos xilófagos

¿Sabías que las termitas son el insecto más obstinado?

Posteado el 24 abril, 2017 ·

Según un nuevo estudio del Instituto de Alimentos de la Universidad de Florida, después de debilitar una colonia de termitas subterráneas con un cebo insecticida otra colonia de esa misma especie invadirá ese espacio, sufriendo el mismo destino fatal. El control de plagas de insectos xilófagos celebra dicho descubrimiento que será esencial para acabar con una plaga que causa pérdidas por valor de 30.000 millones de euros a nivel mundial.

De este modo, si una vivienda es atacada por este tipo de plagas y se realiza un tratamiento con cebos, tenemos la seguridad de que otras colonias ocuparán sus túneles, descubriendo los cebos y consumiéndolos. Es una gran noticia ya que podemos eliminar más de una comunidad de este insecto con un único tratamiento. Los resultados del estudio han sido claros y demuestran que los cebos, siempre que se encuentren en las estaciones de cebado, seguirán captando y exterminando a colonias de este xilófago que pueden causar graves daños a las edificaciones.

Otro descubrimiento de esta investigación es que se trata de una especie muy territorial. Cuando los túneles de una determinada colonia se cruzan con los de otra, el resultado será una lucha hasta la muerte, sólo puede quedar una. Este tema ha sido objeto de estudio durante años y es que resulta curioso la rapidez con las termitas invaden la morada de otra colonia ya extinta.

Además, las termitas son ciegas, por lo que se ha llegado a la conclusión de que cada colonia cuanta con un olor diferenciador y es así como estos insectos reconocen a los foráneos cuando se encuentran. Durante la investigación, las invasiones se producían incluso antes de que la colonia autóctona muriera, como si la colonia de fuera supiese que las termitas de dentro estaban debilitadas.

Desde Galides queremos destacar la importante labor que se desarrolla por los profesionales de la entomología, ya que sus descubrimientos son de gran valor y nos ayudan a desarrollar nuevos tratamientos para acabar con las plagas más peligrosas. Conocer mejor a la especie a la que nos enfrentamos hace posible el uso de métodos sostenibles, menos tóxicos y más benévolos con nuestro medio ambiente